Hasta el capítulo anterior trabajamos con un cielo perfectamente despejado. La carta solar describe dónde estará el Sol — pero asume horizonte limpio en todas direcciones. En la práctica, eso casi nunca es cierto. Tu ventana mira hacia un edificio vecino que tapa los primeros 25° de cielo del lado oeste. Tu jardín tiene un eucalipto que cubre toda la zona del este. La fachada principal del proyecto tiene un alero que bloquea el cielo cenital cercano.
La mascarilla de sombreado es la técnica para integrar todos esos obstáculos en una sola lámina superpuesta a la carta solar. El resultado es un dibujo que te dice, para cualquier hora de cualquier día del año, si el punto del proyecto que estás analizando recibe sol directo o no.
1. La idea geométrica
Imagínate parado en el punto que vas a analizar — digamos, justo dentro de una ventana — y mirando alrededor. Cada cosa que ves tapando el cielo tiene dos coordenadas: un rango de azimuts (de qué dirección a qué dirección se extiende) y una altura angular (qué tan alto se eleva sobre el horizonte).
Un edificio rectangular, por ejemplo, podría verse como "desde el azimut 220° hasta 320°, con una altura angular máxima de 30°". Esos tres números —dos azimuts y una altitud— bastan para dibujar su silueta sobre la carta solar. La región que queda detrás (entre el horizonte y la altitud del obstáculo, entre los dos azimuts) es la zona de cielo bloqueado.
2. Cómo se ve un obstáculo en la carta
En la proyección estereográfica, un obstáculo de altura angular constante α₀ entre dos azimuts $\psi_1$ y $\psi_2$ se ve como un sector anular: por fuera, el círculo del horizonte (radio R); por dentro, el círculo de altitud α₀ (radio $R\tan((90°-\alpha_0)/2)$); a los lados, las dos radiales correspondientes a los azimuts.
Si el obstáculo no tiene altura constante (un árbol con copa redonda, un edificio con techo inclinado), se aproxima por tramos: para cada pequeño rango de azimut se anota su altura máxima. La mascarilla resultante es una unión de varios sectores que juntos describen el horizonte percibido.
3. El editor de mascarillas
Aquí puedes construir tu propia mascarilla obstáculo a obstáculo y verla superpuesta sobre la carta solar para una latitud dada. Las trayectorias diarias del Sol que pasan por dentro de la mascarilla son los tramos del año en que tu punto está en sombra; las que pasan por fuera, los tramos de sol directo.
4. Cuatro casos típicos
En la práctica arquitectónica, la mayoría de las mascarillas se arman combinando cuatro tipos básicos de obstáculo:
| Tipo | Cómo se modela | Cómo aparece |
|---|---|---|
| Edificio vecino | Rango azimutal amplio, altitud constante o aproximadamente constante. | Sector ancho cerca del horizonte. |
| Árbol o vegetación | Sector más estrecho, altitud variable según copa. | Pequeña "burbuja" cerca del horizonte; más alta si el árbol está cerca. |
| Cerro o montaña | Rango azimutal grande, altitud variable según topografía. | Silueta dentada en el horizonte. |
| Voladizo / alero / parteluz | Obstáculo del propio edificio sobre el punto de análisis. | Banda en la parte alta de la carta (cerca del cenit), no cerca del horizonte. |
5. Análisis cuantitativo
Una vez tienes la mascarilla, puedes responder preguntas precisas:
- ¿Cuántas horas al día recibe sol mi ventana en cada estación? Recorre la trayectoria del día y mide la fracción que queda fuera de la mascarilla.
- ¿En qué fechas el sol entra antes de las 9 de la mañana? Mira la línea horaria de las 9 — donde quede en región libre, ese día el Sol ya entró antes; donde caiga en mascarilla, el Sol todavía está bloqueado.
- ¿Cuál es la peor fecha del año para asoleamiento? Suma horas de sol libre por trayectoria diaria y compara.
- ¿El alero existente cumple su función bioclimática? Verifica que su mascarilla cubre la trayectoria de verano en las horas críticas, sin cubrir la trayectoria de invierno en las horas que necesitas calefacción solar.
6. La mascarilla como lenguaje de diseño
Hasta aquí la mascarilla aparece como una herramienta de diagnóstico: "esto es lo que tengo, ¿cuánto Sol me llega?". Pero su gran potencia es como herramienta generativa. La pregunta se invierte: "necesito este patrón de asoleamiento, ¿qué obstáculos tengo que diseñar?".
Por ejemplo, para una vivienda en clima cálido en Mérida puede convenirte que la fachada oeste no reciba Sol directo entre las 14:00 y las 17:00 desde marzo hasta octubre. Mirando la carta solar, identificas qué porción de cielo necesitas bloquear, y diseñas el voladizo o el parasol cuya mascarilla cubra exactamente esa zona.
Esa lógica se llama diseño bioclimático pasivo, y es la razón por la que esta materia existe en el plan de estudios de arquitectura. La mascarilla es la maqueta gráfica del comportamiento solar de tu edificio.